Consiste en ajustar a la medida del cliente ya que los puños quedan largos.
Un trabajo minucioso ya que se deshace todo el puño se retira los botones y se remove los ojales para poner a la medida del cliente y así volvemos a poner los botones, cuadrar con el forro interno y así tenemos un puño a la medida y sin cambios drásticos en su proceso original, o sea queda prácticamente igual de fabricación!